Vacaciones de último minuto

Lo difícil a veces no es conseguir lo que queremos sino saber qué queremos. Una vez que tenemos analizadas nuestras necesidades y caprichos (porque sí, las vacaciones son ese momento del año en el que hay que dejar volar la imaginación y dar rienda suelta a todos nuestros sueños) tendremos que vernos las caras con nuestro presupuesto…

Pero que no cunda el pánico: hay muchas más opciones de las que a priori pensamos que pueden adaptarse no solo a nuestros gustos y deseos sino también a nuestro bolsillo. ¿El truco? Dedicar un poco de tiempo a planificar esas vacaciones soñadas, hacerlo con cierta previsión y tratar de encontrar un destino y un alojamiento que nos permitan disfrutar seguros y controlar nuestras actividades y gastos de antemano.

La antelación y planificación son incompatibles muchas veces con nuestros ritmos diarios, bien porque nos dan las vacaciones a última hora, bien porque somos de naturaleza un tanto caóticos (sí, nos pasa a muchos). Por suerte, el sector turístico en buena parte de los destinos ha entendido esto y ha diseñado una “reválida” para todos los que a estas alturas del mes de julio aún no tenemos muy claro dónde vamos a pasar nuestros días libres.

Esa segunda oportunidad son las ofertas de último minuto. Y hay que mentalizarse: no, no son la panacea. Está claro que cuando uno llega tarde pues ya no queda de todo… Toca conformarse con lo que hay, pero hay que mirar bien lo que hay porque quizás eso que queda sea precisamente lo que tú estás buscando. Así que, mente abierta y cuerpo dispuesto a disfrutar.

1.- Pon sobre la mesa siempre más de un destino al que te gustaría ir (piensa, seguro que hay muchos más de los que crees). Con 3 es suficiente.

2.- Busca dentro de cada destino la zona en la que más te apetecería montar tu campamento base (si vas con niños pensar eso es prioritario).

3.- Revisa qué alojamientos para familias y qué otros servicios te brinda toda esa área que has elegido.

4.- Haz una búsqueda en comparadores de hoteles para ver las características básicas de éstos de forma clara y sencilla. Elige los que más te atraigan por calidad y por precio.

5.- Busca cada hotel en su web oficial: reserva desde ahí. Prácticamente todos los hoteles ofrecen mejor precio en su sitio web que en el de comparadores y buscadores especializados. Piensa que te estás ahorrando al intermediario.

6.- Revisa todas las ofertas que tienen activas que se ajusten a tus fechas.

7.- Reserva y ¡a contar los días!

¿Que no te lo crees? Pues atrévete a comprobarlo por ti mismo. Por ejemplo, elige un grupo hotelero con alojamientos específicamente orientados para familias que viajan con niños y que quieren unas vacaciones especiales, diferentes, dinámicas y divertidas. Uno de los más solicitados… Es decir: ricemos el rizo. Bien. Vamos a complicar aún más la ecuación. Márcate como destino Mallorca, uno de los menos asequibles en verano, no solo por precio sino porque conseguir algo en esta isla del Mediterráneo a última hora puede parecer un milagro. Revisa la etiqueta de ofertas de su web oficial: seguro que, como mínimo, es igual al de tu buscador de hoteles habitual. Y, con toda probabilidad, la oferta sea aún mayor. De hecho, hay cadenas como IBEROSTAR que se comprometen a igualarte el precio si encuentras tus vacaciones más baratas en otra web que no sea la suya oficial, es más, te añaden a eso un 5% de descuento.

Si te ha convencido nuestra prueba y el destino elegido, otros alojamientos en destinos como Mallorca que cuentan con ofertas muy interesantes son, entre otros, Protur Hotels, Garden Hotels, Ferrer Hotels y Gran Isla, que destaca con 2 grandes resorts familiares que parecen hechos a medida de los que tienen críos: el Pirates Village Apartaments y el Jutlandia Family Resort.

Las tesoros escondidos del barrio de La Latina

Tierra de tradiciones, de historia y de leyendas que  perduran a lo largo de los siglos, lo cierto es que Madrid es un lugar que tiene la personalidad que tiene gracias a sus barrios. Rincones auténticos y únicos que pueden presumir de tener una historia real y diferenciada o costumbres propias que regalan tesoros escondidos que no siempre somos capaces de ver.

Uno de esos barrios en los que la magia siempre está presente es el barrio de La Latina, un lugar en el que descubrir “el otro Madrid” y al que nos vamos de paseo este mes de junio para enseñarte todo aquello que no puedes dejar de ver en tu próxima visita.

Un barrio muy del siglo XIX

Los sucesos históricos del siglo XIX (que, como ya se sabe, fueron muchos y muy variados) marcaron como ningún otro el transcurso del barrio de La Latina. De hecho fue en este periodo histórico cuando cobraron vida la mayoría de sus plazas, edificios, iglesias y tascas.

Hacer un alto en el camino para disfrutar de sus muchas puertas de madera con aldabas, de los ventanales con rejas de hierro forjado o de sus placetas es una de esas experiencias gratificantes y más que fotografiables.

Descubriendo La Cavas

Las Cavas son dos de los imprescindibles en toda visita que se precie al barrio de La Latina. Estas dos calles paralelas no sólo son dos de los puntos de encuentro de los amantes de la buena cocina “de barrio” sino que pueden hacer gala de una historia que se remonta al siglo XVII.

En este siglo, las Cavas eran el lugar en el que tomaban forma las principales hospederías el país así como destacadas posadas y fondas en las que comer y dormir unas horas.

¿Dónde alojarse en el centro de Madrid?

De los muchos mitos que abundan por Madrid (y que tienen como foco principal al viajero que elige este destino), uno de los más famosos es aquel que dice que “los hoteles del centro de la capital son caros”.

Además de tratarse de una afirmación que poco o nada tiene que ver con la realidad, lo cierto es que en Madrid abundan los establecimientos hoteleros que toman el centro de la ciudad como base de operaciones. ¿Algunos de los más destacados por su ubicación y calidad/precio? Nuestros favoritos son Petit Palace Alcalá, Petit Palace Art Gallery y Petit Palace Arturo Soria.