Hoteles de vanguardia para el siglo XXI

Diseño, calidad, alta tecnología, servicios que sorprenden al cliente… Los hoteles de vanguardia del siglo XXI son una auténtica revolución respecto a lo que estamos acostumbrados a encontrar en un alojamiento.

Su estructura y su atención pivotan sobre valores muy diferentes, siendo el aprovechamiento de espacios, el ahorro energético y la perfecta integración en el entorno que los rodea sus claves.

Existe en la actualidad una tendencia clara a convertir el hotel en una experiencia más que añadir al destino. Esta nueva fórmula de hotel varía según la localización del mismo, ya sea de costa, rural o urbano, y están creados a imagen y semejanza de su público objetivo: dan al viajero la oportunidad de vivir a su manera en cualquier capital del mundo.

Esta innovación hotelera ha dado lugar a diferentes tipos de alojamiento que están teniendo mucho éxito en todo el mundo, especialmente en las grandes capitales como Nueva York o Tokio donde hay una demanda notable de viajeros que buscan algo más que un lugar en el que quedarse para poder disfrutar de la ciudad.

No son hoteles para dormir, son hoteles para vivir. Lugares únicos en los que vivir una experiencia, rincones que formarán parte de esos recuerdos de viaje: el objetivo es que el cliente hable del hotel a su familia y amigos del mismo modo que hablará del Empire Estate o de aquel restaurante maravilloso en el que cenó en París.

Aunque hay diferentes nombres para estos nuevos hoteles de vanguardia (hoteles de última generación, hoteles smart, hoteles lifestyle…), todos tienden a lo mismo: diferenciarse y fidelizar a un viajero de nivel adquisitivo medio-alto y que aprecia la calidad.

Uno de los portfolios más completos en este sentido pertenece a la cadena Petit Palace Hoteles, firma vasca líder en hoteles boutique en España que ya cuenta con una red de más de 35 hoteles únicos repartidos en las principales capitales del país.

Solo en Madrid, Barcelona y Valencia suman 29 hoteles, todos ubicados en el corazón de las ciudades. Entre todos ellos, destacan especialmente:

Febrero: el mes de las escapadas románticas

Febrero es el mes más corto del año pero está lleno de festividades y propuestas para viajar. El invierno ha entrado de lleno, lejos quedan ya las vacaciones de Navidad y más lejos todavía parecen las de verano.

Por eso, es un mes perfecto para una escapada a tierras más cálidas o a la nieve. ¿La excusa? No deberíamos necesitar ninguna, pero en febrero es fácil encontrarla: ¿qué tal un regalo diferente por San Valentín? Sí, éste es el mes perfecto para una escapada romántica.

Reservar un hotel para parejas en Mallorca, Ibiza, Menorca o Málaga en esta época del año es muy sencillo y económico: todavía estamos en temporada baja y se pueden encontrar auténticas joyas a precios únicos. Por ejemplo, el Hotel Sol Cala Blanca, en Mallorca, o el hotel de esquí Sol Vielha, un hotel con spa en el Vall de Arán, Lleida, a los pies de la estación de esquí de Baqueira/Beret.

Y  si prefieres una escapada de sol y playa en pleno febrero, la mejor opción son los hoteles para parejas en Tenerife o La Palma.

Viajar en esta época del año tiene sus ventajas.  Los destinos turísticos más demandados, como son las Islas Baleares o el sur de la Península, se pueden visitar  tranquilamente, sin las aglomeraciones típicas de agosto y con una perspectiva de viaje diferente, más centrada en el disfrute de las experiencias gastronómicas, culturales y urbanas. Las playas, que son uno de los grandes atractivos de estos destinos, están desiertas, perfectas para caminar e, incluso, para que se den un baño los más valientes.

La propuesta de hotel que se elija para estas escapadas es tan importante como el destino, ya que al ser una estancia corta, lo ideal es poder disfrutar al máximo de todas las horas del viaje:

  • Hoteles solo adultos.- Suelen ofrecer servicios y actividades en este sentido: cenas románticas, jacuzzi en la habitación, servicio de desayuno especial, coctelería, spa…
  • Hoteles para deportistas.- Cuentan con instalaciones pensadas específicamente para disfrutar de un fin de semana de deporte intenso, tanto dentro del hotel como al aire libre: ciclismo, clases de aeróbic, gimnasio, piscina…
  • Hoteles para familias.- Tu mejor opción si quieres disfrutar de un San Valentín tranquilo con tu pareja sin renunciar a un viaje con tus hijos. Las actividades y el servicio de monitores de estos hoteles permitirán que tú descanses mientras los niños están entretenidos.