Una ruta por los mejores mercadillos de la isla de Ibiza

Tradicional, histórica y llena de magia, la isla de Ibiza es un destino único en el mundo por su colorido, por sus muchos estilos y por su espíritu libre y camaleónico. Lugar de retiro para las principales celebrities del mundo y templo de aquellos jóvenes que se suman al ritmo frenético de sus noches estivales, la isla blanca (como se conoce por sus muchas casas pagesas) es un lugar que marcó un antes y un después en la cultura hippie europea.

Si bien se trató de una comunidad que conquistó la isla (casi en su práctica totalidad) allá por los años 60 y 70, lo cierto es que -con un número de hippies algo menor- Ibiza mantiene intacta parte de esta historia tan auténtica y característica. ¿La prueba más evidente? Sus mercadillos hippies, unas citas tradicionales que tienen lugar en diferentes puntos de la geografía insular y que debería formar parte de todo itinerario por la isla balear.

Las Dalias, mucho más que un mercadillo al uso

Aunque son muchos los que toman forma en Ibiza, ningún mercadillo hippie impresiona tanto como lo hace el de Las Dalias. Con casi una centena de puestos de ropa hecha a mano y de productos artesanos, este mercadillo se celebra cada sábado en Sant Carles de Peralta, un pequeño pueblecito ubicado a menos de 5 kilómetros del hotel IBEROSTAR Santa Eulalia, el mejor hotel en Santa Eulalia. Descubrir cada uno de sus puestos y hablar con los artesanos es, cuanto menos, una auténtica gozada cien por cien ibicenca.

El mercadillo hippie de Punta Arabí

Todos aquellos que han elegido alojarse en habitaciones en Santa Eulalia estarán a muy poca distancia de otro mercadillo hippie destacado como es el que se celebra en Punta Arabi. Este mercadillo en el que la música y la moda se dan la mano, es ideal para regalarnos algún que otro capricho o para sorprender a los nuestros con un detalle artesanal y es que son más de 400 los puestos que toman forma en este hippie market.

Una vuelta a la tradición en Sant Rafel de Forca

La zona rural de Sant Rafel de Forca se convierte cada jueves en una muestra viva del arte ibicenco. Una cita en la que los vestidos y las velas hippies convive en total armonía con las vasijas de cerámica y las cestas elaboradas por los pageses de la isla. ¿Lo mejor? Sus muchos puestos de productos ecológicos.

El plan perfecto para San Valentín: una escapada a un hotel boutique

Independientemente de que seamos más o menos románticos, lo cierto es que -sin saber muy bien por qué- es llegar la fecha del 14 de febrero y tener unas ganas incontrolables de sorprender a nuestra pareja con algo bonito, romántico y original… Un detalle que nos sirva para demostrar lo que sentimos por quien convive con nosotros.

Sí, San Valentín está a la vuelta de la esquina así que toca elegir un buen regalo para dos. Nuestra opción de este mes no podía ser más clara: ¿qué tal regalar un estancia en un hotel boutique con un viaje relámpago a uno de esos destinos de nuestra geografía que nunca dejan de sorprendernos? Este mes nos decantamos por tres pesos pesados: Madrid, Sevilla y la siempre bella ciudad de Barcelona.

Sevilla, siempre auténtica y romántica

Pocas ciudades de nuestro país son tan románticas como Sevilla, la capital de la comunidad andaluza. Con sus rincones llenos de encanto, con una cultura única en el mundo y con una carácter que enamora desde el minuto 1, la capital hispalense es el destino perfecto para vivir una San Valentín único y altamente romántico.

De los muchos puntos a visitar, el Barrio de Santa Cruz se lleva el gato al agua por su belleza y su arte. Un barrio en el que toman forma algunos de los hoteles boutiques más románticos de la capital, hoteles como el Petit Palace Canalejas.

Madrid para dos

Por su oferta de ocio y por su fuerza histórica y cultural, Madrid es otro de nuestros destinos recomendados para este San Valentín 2017. Una ciudad con hoteles tan bonitos como el Petit Palace Triball en la que disfrutar de paseos únicos (como los que ofrece el parque del Retiro o la Gran Vía), cenas románticas en restaurantes de nivel y en el que regalarse algún que otro te quiero y muchos caprichos.

Un San Valentín con sabor mediterráneo

Pasear cogidos de la mano por la playa de la Barceloneta, descubrir los rincones del Barrio Gótico, perderse por los entresijos del Parque Güell y descubrir la majestuosidad de Montjuic son algunos de esos planes que siempre sientan bien en un viaje a Barcelona. Un destino que se vuelve todavía más romántico cuando se eligen hoteles como el Petit Palace Barcelona.